El manuscrito

alamezquita copia Pasé el segundo pozo de luz y me detuve; me ofrecieron una Coca-Cola con el cristal ya esmerilado por el trote y, mientras la bebía, pude ver como dormían dos niños cuajados de churretes en un autentico portal de belén. Con el ánimo desarbolado, avance hacía la siguiente luminaria donde esperaba que estuviese una antigua biblioteca olvidada de todos. Pude leer un manuscrito de Álgebra, donde: "X" al cubo, lo exponían como xxx. Luz, refresco, belén, álgebra, fueron demasiadas y contrapuestas emociones y el libro que me ofrecieron no lo compré.