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| Tamanraset |
6 de enero 1991
La mañana de este día la dedicamos a revisar el coche para entrar en la pista de Reggane a In Salah y se hizo tarde la salida. Aún no habíamos recorrido cien km cuando sufrimos el enésimo registro de la policía y por suerte no tuvimos que descargar y cargar todo el material. Poco después entramos en pista de tierra. A mitad de camino coincidimos con las asistencias de rally Paris -Dakar, no esperaban encontrar viajeros por estos parajes y el encuentro fue muy frio.
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| Travesía Regan- In Salah |
Pasamos la línea de

foggaras que alimentan de agua a
los oasis y como nuestros mapas Michelin no daban demasiado detalle del lugar, decidí seguir el tendido eléctrico, mientras admirábamos las majestuosas cadenas montañosas que parecían elevarse sobre arenas de oro fino. Caía la tarde cuando entrabamos en In Salah.
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| Camellos pastado |
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7 de enero 1991
Con la perspectiva de recorrer 658 km emprendimos el camino a Tamanraset. El paisaje nos recordaba la novela de Bauer y cuando el compañero mencionaba a las mujeres que subieron el te a la cima de la duna mayor para esperar el regreso del tuareg de sus sueños, aparecieron ante nosotros las mas hermosas dunas del Sahara argelino.
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| Dunas de In Salah |
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| Dunas de In Salah |
Pasado el pueblo de Arak, donde repostamos y almorzamos, entramos en una garganta de romas lomas negras y misteriosas que nos abrieron paso a una llanura inmensa bordeada de montañas y nos cruzamos con pastores de rebaños de ovejas y , por fin camellos, parecían salir de un Belén.
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| Arak |
La tarde había terminado y sobre el horizonte rutilaban las luces que suponíamos de Tam y nos asaltaron los episodios de los tuaregs y el Padre Foucault. Excitados por la proximidad de la ciudad no reparamos en el ruido que hacía un cojinete de la rueda delantera y la dirección del vehículo comenzó a dar poblemos, pare el coche. La noche nos envolvía con su silencio y desde su profundidad surgió el ronronear de un motor. Un Land Rover se acercaba y , sin guardar norma de trafico, paro a nuestro lado en el centro de lo que se suponía calzada, de él bajaron media docena de tuareg de túnicas inmaculadamente blancas que en la oscuridad relucían como espectros de otra dimensión; altos, fornidos y prestos a cualquier acción. En francés, explicamos lo sucedido y uno de ellos, sin mediar mas palabras, desarmó cuanto le estorbó hasta llegar al cojinete y viendo la imposibilidad de un arreglo de emergencia con la misma presteza lo volvió a montar a la luz de un triste linterna. Remolcados, llegamos a Tam envueltos en la noche y la congoja. El hotel donde nos dejaron parecía cómodo.
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| Tam |
8,9 de enero 1991
Tam estaba agitada y suponíamos que la causa era las reivindicaciones de los tuareg al gobierno de la nación, ya en el Taneroutf nos lo habían comentado los nativos, pero el ambiente, al menos para los extranjeros era relajado; la gente disfrutaba en las terrazas y del exotismo de estas culturas y las compras las hacían challando. Nuestro estado anímico estaba tan abierto y desarbolado que cualquiera podría engañarnos. pero no a mi compañero, que cuando le preguntaban a donde se dirigía contestaba el sentido contrario, tal era su desconfianza que ni challaba ni disfrutaba de las compras.
Después del desayuno fuimos al taller para ver como iba la reparación del coche. El mecánico era un hombre negro de edad madura, amable y simpático, me recordó a mi amigo Paco Lira que cuando alguien de su interes le visitaba sacaba el libro de oro y le pedía su autógrafo para que estampara su recuerdo. Aquel mecánico sacó su libro. No tenía cojinetes adecuados, lo ajustó recreciendo el diámetro del eje donde se alojaba con soldaduras de metal, parecía un dentista empastado un diente. Cuando hubo terminado la reparación, como mi compañero dudaba de ella le pregunto: cuanto durará esa reparación. El mecánico ofendido, le respondió: hasta que llegue a casa, al menos cinco mil Km. Mi compañero se negó a mas aventura y exigió el regreso, sabía que la discusión pudiera ser inútil y le dije que si.
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| Mecánico de Tam |
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| La compra |
Mientras hacíamos unas compras, nos sorprendió las consignas que emitían unos altavoces instalados en un desvencijado coche y fuimos a curiosear: tras los altavoces dos filas de tuareg vestidos de gala y en camellos , con espadas al cinto escoltaban a mujeres y niños que seguían al coche y supusimos que reivindicaban su nación; la economía de la sal no era la que podrían obtener del turismo y se lanzaban a la conquista de su espacio vital: el desierto, El Sahel ahora dividido por los trazos rectos marcados en mapas por los intereses occidentales.
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| Manifestación |
10 de enero 1991
Habíamos salido de Tam con la intención e regresar ante la perspectiva de más averías, pero nuestros pensamientos ocultos no coincidían con lo hablado: yo iba a tirar para el Assekrem y mi compañero para El Golea donde trabajaba un monja parienta de los compañeros abandonados en el Tanezrauft y sospecho que tenía el animo de provocarles como era su costumbre, pues aquel compañero le prohibió que la visitara. La dirección de ambas intenciones ocultas coincidían, Cuando arranque el coche tome el camino del Assekren. Entre en la pista que lleva a la cima del Atakor donde se construyó una ermita, peyorativamente llamada monasterio del Padre Foucault; en realidad un refugio de montaña donde se guardan objetos, escritos y bibliografía del fundador de la orden: Carlos de Fuacoult, que primero llego de militar conquistador de vida licenciosa y mas tarde volvió como misionero eremita, hoy beatificado. Se instalo entre los tuareg y dicen que lo mataron por espía. Un hombre converso e interesante y me apeteció ver la obra que dejó entre los nativos.
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| Mazizo de Atakor |
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| El ciclista francés |
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| Una entretenida partida de dominó |
A los poco kilómetros de pista declaramos a las autoridades nuestra entrada y el compañero no protestó ;se encontró con un grupo de estudiantes y las féminas le sorbieron el seso, así que jugamos contra ellos una competitiva partida de dominó ganando el pañuelo de la dama. Satisfecho,auxilio a un francés que necesitaba transporte -había roto la bicicleta- no protesto por las seis hora que tardamos en recorrer los 80 Km a la cima. Atardecía y nos encontramos con la más bella puesta de sol del mundo, numerosos fotógrafos alemanes expandían sus objetivo con milimétrica precisión para captar las imágenes que sucedían. El paisaje lunar del Atakor mereció tan peligroso ascenso. Nos atendieron mojes vestidos de miliar que nos alojaron en un dormitorio comunal y en la cena sirvieron la consabida sopa harira. A las cinco de la mañana, después de oír misa en la capilla volvimos al espectáculo de la salida del sol para fotografiar el simétrico y espectacular amanecer.
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| La capilla de la ermita |
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| Amanecer en Atakor |
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| Pan de azúcar |
11 de enero1991
Tras otras seis horas de bajada, regresamos a Tam a las 15h y cogimos la la pista Tam – In Salah (636 km).
12 de enero de 1991
In Salah- El Golea (645 km) donde Faocoult tiene su tumba y el compañero insistió en hacer la visita a la monja. Después que manifestara su amistad con los parientes de la religiosa, nos atendieron con gran atención y cortesía y compró con la promesa de pagar en España tapices, bolsos etc. que nunca pagó y fue su venganza por las desavenencias con los abandonados del Tanezruoft.
13 de enero 1991
Gardaía.
Capital de M’ Zab, es la ciudad del comercio entre el norte y sur del país, estructurada sobre cinco poblaciones, cada cual en su colina, es una de las mas hermosas del país y por esta circunstancia nos recordó Roma.
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| Carretera a El Golea |
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| Plaza de Gardaía |
La victoria del Frente Islámico de Salvación (FIS) en las elecciones parlamentarias de 1990, el golpe militar para impedir su llegada al Gobierno y la fuerte represión posterior provocaron un enfrentamiento sin tregua entre el Gobierno y los radicales islamistas que se ha mantenido hasta la fecha. Pese a las denuncias de la Comunidad Internacional, el saldo de víctimas supera las 120.000.
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| Propaganda del FIS |
Estas circunstancia nos obligó a pasar por Djelfa,Oran, Realizan y Nador con mas apremio, pero también motivo la curiosidad. La tarde del 14 enero llegamos a Realizan con otra avería de coche y la reparamos con celeridad con la ayuda de un profesor de autoescuela pues la policía nos pidió escribir lo que habíamos visto durante el viaje y el profesor nos ayudo a salir del trance.
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| El profesor |
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| Relizan |
La noche del 14, ya de madrugada, entramos en Oran donde nos cercaron los tanques que custodiaban una hermosa y céntrica plaza. El oficial nos acompañó hasta un hotel de lujo donde nos hospedamos con la promesa de no salir si no era camino de España. Pero en la mañana, después de desayunar, mi compañero no resistió la tentación de entrar en una sede del FIS, no quise dejarle solo y fui tras él. Me abrumó el espectáculo; en el fondo una mesa ocupada con gente de barbas y otros que salían o entraban a la sede con cierto nerviosismo. Las paredes estaban repletas de fotografías espeluznantes de gente masacrada o torturada y las tropelías se las achacaban a la policía y al ejercito, mientras nos señalaban la fotografía de este o aquel horror. Salimos de allí con propaganda de FIS que había ganado las elecciones democráticas y que los oficialistas no reconocieron. La Democracia tiene limite y se montó la guerra civil. Salvo que al comprar tabaco en un quiosco en la tarde-noche que nos escupieron con desprecio, no hubo mas incidentes hasta llegar a España y me quedé con las ganas de visitar la prisión de Cervantes.
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| Melilla |